El día 1 de octubre es el día internacional del café y queremos rendir homenaje a uno de los métodos de preparación de café más antiguos. Además está considerado Patrimonio cultural Inmaterial de la Humanidad por la Unesco. ¿Sabes cuál es? El café turco.

La cultura y tradición del café turco se remonta al siglo XVI, cuando se empezó a servir café en las cafeterías de Estambul. Es uno de los métodos de preparación de café más antiguos que todavía se utiliza. Las técnicas tradicionales utilizadas llevaron a desarrollar herramientas especiales como la olla (cezve) y la taza de café (fincan).

El café Turco no es solo una bebida sino también es una práctica comunitaria que reúne espacios culturales, valores sociales y creencias. Su papel de socialización se remonta a la apertura de las primeras cafeterías. Las cafeterías eran entonces y siguen siendo los lugares donde la gente toma café, conversa, comparte noticias, lee libros y socializa.

En una familia turca se aprende la forma de preparación del café turco de generación en generación y se internaliza como un elemento del estilo de vida turco.  

Con su profundo efecto en el estilo de vida turco, el café turco juega un papel central en la cultura como modelo de hospitalidad y amistad. A los invitados especiales se les sirve café en tazas de café especiales más elaboradas que las que se usan a diario para honrar su dignidad. La tradición está impregnada en todos los ámbitos de la vida y se toma como pretexto para promover las relaciones sociales.

Como una tradición generalizada, después de terminar el café, la taza se gira, se pide un deseo, la taza se da vuelta sobre el platillo y se deja enfriar. Las imágenes aparentes se interpretan en la taza de café de acuerdo con las "reglas" de la adivinación como parte del entretenimiento.

La preparación del café turco requiere varios pasos y habilidades. Primero, se debe moler los granos recién tostados en un mortero o en un molino hasta que los granos se conviertan en un polvo fino. A continuación, se pone café, agua fría y azúcar (opcional) en la cafetera. Se coloca en la estufa y el café se prepara lentamente hasta que se forme una espuma en la superficie. Finalmente, se sirve con un vaso de agua y delicia turca.

El café turco deja un sabor duradero en el paladar debido a sus técnicas de preparación que requieren tiempo, como un ritual. Es más suave, aromático y concentrado que otros tipos de café. Es fácil de distinguir de otros cafés por su aroma, molido y espuma peculiar.

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